Enstone guarda buena parte de la historia moderna de la Fórmula 1. En esa fábrica inglesa nacieron los autos que llevaron los nombres de Benetton, Renault y, desde hace algunos años, Alpine. Allí trabajaron campeones, se construyeron monoplazas inolvidables y también se tomaron decisiones que cambiaron el destino de varios pilotos.



































