La primera mitad de la temporada de Franco Colapinto tuvo dos momentos claramente diferentes. En el comienzo, el argentino luchó contra un auto que no le transmitía las mismas sensaciones que había encontrado durante la pretemporada. Después llegó Miami y todo cambió: recuperó la confianza, volvió a mostrar su velocidad y consiguió el resultado que necesitaba para dejar atrás las dudas.




































