La Fórmula 1 cambia de escenario casi todos los fines de semana. Recorre cinco continentes, visita circuitos urbanos rodeados de rascacielos y modernos autódromos diseñados para desafiar a los mejores pilotos del mundo. Sin embargo, cuando el calendario marca el Gran Premio de Gran Bretaña, el ambiente es diferente. Silverstone no es una carrera más. Es el lugar donde comenzó la historia del Campeonato Mundial y donde, más de siete décadas después, la categoría sigue reencontrándose con sus orígenes.



































