El invierno viene siendo desde hace mucho tiempo otro motivo de preocupación para los industriales argentinos que, en los días más fríos de la estación, sufren la escasez del combustible por los cortes en el suministro que ordenan los gobiernos con el fin de asegurar la provisión domiciliaria, que provocan la interrupción de los procesos productivos, con los consiguientes costos que esta produce.


































