La pasión generada por la Selección Argentina llenó aviones con destino a Norteamérica, pero no logró torcer la tendencia que acumula la balanza turística durante lo que va de 2026.
La fiebre por Messi y la Scaloneta impulsaron los viajes a Estados Unidos, pero el total de las salidas de argentinos al exterior cayeron un 17,3% en el séptimo mes del año. La llegada de extranjeros, por su parte, creció un 9,1%.

La pasión generada por la Selección Argentina llenó aviones con destino a Norteamérica, pero no logró torcer la tendencia que acumula la balanza turística durante lo que va de 2026.
El informe de Estadísticas de Turismo Internacional publicado este martes por el INDEC terminó de mostrar la fotografía que los datos de mayo y junio apenas anticipaban: en julio, el mes que concentró las instancias decisivas de la Copa del Mundo, salieron del país 697.200 turistas residentes.
La cifra significa una caída de 17,3% frente a julio de 2025. En dirección contraria, ingresaron 466.200 turistas extranjeros, 9,1% más interanual. El saldo volvió a ser negativo, pero quedó en 230.900 turistas, bastante por debajo del rojo de 415.900 que había dejado el mismo mes del año pasado.
El INDEC no discrimina cuántos viajes tuvieron como motivo específico acompañar a la Selección, pero el efecto del Mundial se puede interpretar en la vía utilizada, los destinos y la comparación mensual.
De los 697.200 argentinos que hicieron turismo afuera, 388.700 salieron por vía aérea. Fueron apenas 1,3% menos que un año atrás, una caída mucho menor que el 34,6% registrado en los cruces terrestres. Además, una vez eliminados los factores estacionales, las salidas internacionales en avión aumentaron 10,9% respecto de junio. La tendencia-ciclo, sin embargo, continuó bajando 1,1%.
Ahí aparece el movimiento mundialista. Estados Unidos y Canadá recibieron 64.300 turistas argentinos durante julio, 8,3% más que un año antes, convirtiéndose en uno de los pocos destinos con variación positiva mientras Brasil cayó 20,8%, Chile 47%, Paraguay 16,3% y Europa 14,2%.
La estimación previa hablaba de unos 50.000 argentinos viajando para alentar al seleccionado durante una competencia que finalizó el 19 de julio. El movimiento había comenzado parcialmente en junio, pero tomó mayor volumen cuando Argentina superó la fase de grupos y avanzó en las eliminatorias.
La ETI permite acercar todavía más la lupa. Sólo por Ezeiza y Aeroparque salieron 313.400 turistas durante julio y 61.800 tuvieron como destino Estados Unidos y Canadá, casi uno de cada cinco pasajeros relevados en esas terminales. Permanecieron allí, en promedio, 16,4 noches.
En el conjunto de las salidas desde ambos aeropuertos, “Vacaciones/ocio” explicó el 67,9% de los viajes. Los hoteles alojaron al 49,9% de los turistas, los alquileres de casas o departamentos al 22,9% y las viviendas de familiares o amigos al 21,4%.
El efecto Mundial funcionó entonces como un impulso puntual dentro de una tendencia más amplia que sigue mostrando menos viajes al exterior.
En julio hubo 1,228 millones de visitantes residentes que salieron del país si se suman turistas y excursionistas. La baja interanual fue de 21,2%. Los turistas retrocedieron 17,3% y quienes cruzaron sin pernoctar se redujeron todavía más: 25,8%.
Brasil siguió siendo, aun con la caída, el principal destino con 153.400 turistas y 22% del total. Paraguay quedó segundo con 105.800 y el bloque Resto de América tercero con 104.000.
La diferencia entre viajes aéreos y terrestres agrega información. Mientras el avión resistió prácticamente en los niveles de 2025, las salidas por tierra se desplomaron hasta 253.600 turistas. El Paso Cristo Redentor, especialmente asociado con los viajes hacia Chile, cayó 77,4% interanual.
El resultado relativiza una explicación exclusivamente cambiaria. Con un dólar que acumuló una suba bastante menor que la inflación durante los primeros siete meses, viajar y consumir afuera se abarató en términos relativos; aun así, las salidas continuaron reduciéndose. La pérdida de capacidad de ahorro y el freno de los viajes de compras fronterizos aparecen como parte de una explicación más amplia.
Del otro lado de la medición ocurrió lo contrario. Argentina recibió 830.200 visitantes no residentes en julio, 17,9% más que un año antes. De ellos, 466.200 fueron turistas y 363.900 excursionistas. Este último grupo tuvo el salto más significativo: creció 31,5%.
Brasil explicó buena parte de la mejora. Llegaron 168.300 turistas brasileños, 22,1% más interanual, y concentraron 36,1% del receptivo. También aumentaron las llegadas desde Chile, 22,5%; Resto de América, 23,1%; Estados Unidos y Canadá, 17,8%; y Europa, 14,3%.
El flujo aéreo receptivo fue especialmente dinámico: aumentó 21,2% interanual y 7% frente a junio en términos desestacionalizados. El 77,1% de esas llegadas se concentró en Ezeiza y Aeroparque.
Julio no modificó el resultado acumulado. Entre enero y julio ingresaron 3,364 millones de turistas no residentes, 7,6% más que durante el mismo período de 2025. Los argentinos que viajaron al exterior fueron 7,081 millones, 13,6% menos. El saldo quedó negativo en 3,717 millones de turistas, frente a los 5,071 millones del año pasado.
Al sumar excursionistas, la Argentina recibió 5,620 millones de visitantes, 10,1% más interanual, mientras salieron 10,523 millones, 15,8% menos.





El reclamo de Chile por Magallanes, la posición de Argentina y la reunión casual con Reino Unido
Video: el insólito método de un camionero para ocultar las patentes y evitar los radares
Despegó hacia Madrid el vuelo con 292 pasajeros que quedaron varados en Natal
Dos motociclistas volaron por el aire tras chocar de frente contra un automóvil
Las demandas por daños a la provincia de Santa Fe irán al fuero Contencioso Administrativo