En enero-mayo las exportaciones de productos primarios argentinas crecieron 32% y las de combustibles y energía 34%, mientras la importación de bienes de capital (léase maquinarias para producir) cayó 14% y la de piezas y accesorios para esos bienes se contrajo 31%. Los datos del Instituto para el Desarrollo Social Argentino señalan una obviedad y plantean una advertencia.

































