El sábado 16 de agosto de 1997 quedó grabado como un quiebre definitivo en la cultura rock del país. Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota debían presentarse en el club Estudiantes de Olavarría, pero una polémica decisión del entonces intendente Helios Eseverri prohibió los recitales argumentando supuestos riesgos de seguridad y vandalismo.




































