El bienestar físico y mental del actor Tom Cruise no responde a entrenamientos de alta intensidad ni a las exigencias de las últimas modas del mundo fitness. A los 63 años, el protagonista de la saga Misión Imposible basa su estado de salud en la repetición diaria de ejercicios sencillos, integrados a su rutina como una necesidad cotidiana muscular comparable con el aseo personal.


































