A pocos se los considera con una gracia excepcional para jugar al fútbol. En ese olimpo moran José Manuel Moreno, Alfredo Di Stéfano, Pelé, Bobby Charlton, Eusébio, Johan Cruyff, Maradona, Cristiano Ronaldo y algunos más. A esta estirpe pertenece Messi. Sin abrir juicio sobre el resto, en su caso, ese don está acompañado por cualidades que vale la pena intentar dimensionar.



































