"He leído muchas veces sus últimos relatos. He pensado mucho antes de escribir estas líneas. Mi condición de pastor de la iglesia pentecostal supone o, mejor dicho, podría suponer un impedimento para hablar sin tapujos de los temas que usted aborda, pero creo necesario contarlo. Solo pido que, al menos por ahora, se mantenga mi anonimato.





































