La lista de los nocivos efectos del ruido sobre la salud, es larga. Desde afectaciones auditivas de distinto tipo y grado, a problemas de hipertensión, cardíacos, de estrés, psicológicos y cognitivos. De modo que hacer ruido excesivo a voluntad y de manera festiva, no es un chiste, perturba y perjudica a muchos, empeora cuadros clínicos de quienes padecen enfermedades e impactan negativamente sobre la calidad de vida del conjunto social.




































