Dos hombres quedaron en prisión preventiva por 30 días, acusados de participar de una maniobra destinada a insertar en el mercado ilegal armas que habían sido adquiridas legalmente. La investigación incluye denuncias de robo que la fiscalía considera falsas, supuestos préstamos de pistolas y versiones que se contradicen entre sí sobre el destino de algunas de las armas.


































