El 23 de abril de 2026, tres meses antes del incendio que dejó al descubierto el funcionamiento del geriátrico clandestino Nuevo Horizonte, D.R., hija de uno de los residentes, presentó una denuncia penal en la que acusó a la responsable del establecimiento —hoy prófuga de la Justicia— de apropiarse de los haberes de su padre mediante un mecanismo que, según sostuvo, se repetía de manera sistemática.




































