El aceite de oliva extra virgen ha sido, durante siglos, el pilar de la dieta mediterránea. Sin embargo, una reciente investigación liderada por la Universitat Rovira i Virgili (URV) y el Instituto Pere Virgili ha arrojado luz sobre un beneficio hasta ahora poco explorado: su capacidad para actuar como un protector directo de nuestra agudeza mental a través del sistema digestivo.

































