Este 29 de marzo, la tradición se renueva en las mesas argentinas, pero con una vuelta de tuerca hacia el bienestar. Los clásicos ñoquis del 29 no tienen por qué ser un plato pesado; por el contrario, la versión de calabaza se presenta como una alternativa superadora que aporta fibra, betacarotenos y un índice glucémico más equilibrado que la receta tradicional de papa.


































