La vitamina A, a menudo pasada por alto en las conversaciones sobre nutrición, cumple un rol vital en el mantenimiento de la salud ocular, el estado de la piel, la fortaleza ósea y el buen funcionamiento del sistema inmunológico. Su ausencia en la dieta puede acarrear problemas serios como ceguera nocturna, anemia y alteraciones en la piel.
































