Las condiciones meteorológicas que predominaron durante julio dejaron un escenario complejo para dos de los principales cultivos de la región agrícola argentina. Mientras la cosecha del maíz tardío acumula importantes demoras por el exceso de humedad, el trigo presenta un desarrollo fenológico adelantado y crece la preocupación por la posible aparición de enfermedades favorecidas por el ambiente cálido y húmedo.






































