El mercado internacional de granos comenzó a mostrar un cambio de tendencia durante la última semana. Mientras el dólar se estabilizó tras haber alcanzado máximos de 13 meses y el petróleo perdió protagonismo como factor de influencia, las preocupaciones por el clima volvieron a ocupar el centro de la escena, impulsando una recuperación en los precios de los principales cultivos.




































