—Totalmente, eso es una libertad muy grande. Sony es un asociado que nos da mucha libertad a la hora de hacer lo que se nos ocurra. “Se nos ocurrió hacer un disco en Los Ángeles”, bancaron la locura y salió “Barro y fauna”. “Tenemos ganas de encerrarnos cuatro meses en un estudio”, “bueno, vayan”. Tener ese aliado cerca es muy importante, porque te da libertad artística: se te ocurre algo y que alguien te ponga la espalda no es poco, en estas épocas donde la música como la nuestra (que no es súper mainstream) necesita que la banquen. Este disco podría haberse hecho de otra forma, menos cómoda, o no hubiéramos obtenido este resultado, haciéndolo en la sala.