-Sé que suena un montón que celebré los 25 años, también era gracioso, por eso lo hicimos y le pusimos “Festilucy”: hay mucho humor alrededor de esas cosas. Es un montón, empecé arriba de los escenarios a los nueve años. Pasé todo ese tiempo acompañando a otros artistas, formando bandas como Las Taradas, La Cosa Mostra, El Tronador. Pero siento que con mi disco, que salió en 2019, empezó otra cosa. Entonces no me pesa tanto, porque siento que de alguna manera mi voz comenzó en 2019. Me siento nueva en algún punto, con una exposición diferente: siempre estuvo como al costado, acompañando a alguien o siendo guitarrista de la banda. Estar al frente es algo nuevo. Si bien ya pasaron cuatro años desde 2019 no deja de ser muy reciente. Es un terreno que todavía voy conociendo: hasta dónde me gusta hacer ciertas cosas, cuáles no. La verdad es que tengo más ganas que cansancio. Después sí me siento un poco vieja en algunas cosas: cargar un equipo me da un poco de cansancio (risas), cosas que ya en el oficio por tanto tiempo te cansan o te aburren. Pero mientras haya un escenario y ganas de querer tocar, por ahora no lo voy a dejar de hacer.