Una atípica y violenta tormenta de granizo registrada entre la noche del viernes y la madrugada de este sábado desató una nueva tragedia climática en el sur de Brasil. El fenómeno se cobró la vida de al menos dos personas —entre ellas un niño—, afectó a 21 municipios del estado de Rio Grande do Sul y provocó destrozos en más de 1.600 viviendas, según confirmó en las últimas horas la Defensa Civil regional.





































