Cuando cursaba el quinto grado en San Justo, mi pueblo natal, el maestro nos dijo que la Patria había nacido como nación libre el 25 de mayo de 1810, en el Cabildo Abierto de la ciudad de Buenos Aires.
Cuando cursaba el quinto grado en San Justo, mi pueblo natal, el maestro nos dijo que la Patria había nacido como nación libre el 25 de mayo de 1810, en el Cabildo Abierto de la ciudad de Buenos Aires.
Recuerdo que nos contó que un puñado de criollos, enterados de que el rey de España, Fernando VII, había sido forzado a renunciar por Napoleón Bonaparte -y en consecuencia el ejercico del poder del virrey que estaba gobernándonos no tenía validez alguna-, aprovechó la oportunidad para formar un gobierno propio y empezar así el camino hacia la declaración de la independencia de nuestro territorio con respecto a la corona española.
La tarea durante esa jornada no fue fácil, pero al final de múltiples enfrentamientos discursivos entre locales y españoles, se dio el primer grito de libertad por los cabildantes y el pueblo sublevado, el 25 de mayo de 1810.
Fue ese día que la plaza se llenó de vecinos, muchos de ellos simples habitantes, además del grupo conocido como "Los Chisperos", militantes de la causa patriótica liderados por Domingo French y Antonio Beruti, que tenían la experiencia de su lucha en las fallidas invasiones inglesas de 1806 y 1807.
Todos estos presionaban a los cabildantes para que esto fuera posible. Y una vez proclamada esta nueva Junta de Gobierno con mayoría criolla y la presencia de protagonistas como Manuel Belgrano, Mariano Moreno y Cornelio Saavedra, entre otros (ver Aclaración), una alegría desbordante se posesionó de todos y fue una gran fiesta porque había nacido nuestra Patria. Entonces recuerdo que mi maestro nos dijo los siguientes conceptos, que nunca olvidé:
"Debemos amar a la Patria, que es algo más que la geografía; es algo más que el nombre. Patria es el lugar donde nacimos y donde tenemos nuestros afectos y donde sostenemos nuestros valores de dignidad, respeto, amistad y solidaridad mutua. Es afirmar nuestra soberanía, nuestras costumbres, nuestra historia, nuestros héroes, nuestro folclore y hasta nuestras danzas, como El Pericón Nacional que vamos a bailar en el acto de la escuela".
Nuestro maestro completó sus palabras sobre la Patria y nos pidió que escribamos algo alusivo. A mí se me ocurrió escribir una "Carta a la Patria" naciente. Y pese a que no tengo en mi poder el original, voy a tratar de reescribirla sobre el recuerdo de aquella que alguna vez hice motivado por las enseñanzas de mi maestro.
"Te escribo esta carta porque cumplís años, pero, sobre todo, te escribo porque te quiero. Sí, te quiero desde hace mucho, desde mis primeros años. Mi mamá con el libro de lecturas nos leía hechos de valentía criolla y yo con mis hermanos escuchábamos atentos (...)
Así comenzamos a entender lo que era la Patria (el hermano de mi abuelo materno murió en la absurda Guerra del Paraguay). Nos gustaba escuchar el relato del cruce de la cordillera de los Andes por el general José de San Martín y su ejército de gauchos, indios y libertos, es decir los esclavos liberados (...)
Con la muerte del Negro Falucho por defender la bandera izada en El Callao, mi hermanita lloraba, entonces pasábamos a la del Tambor de Tacuarí y hablábamos de la valentía de ese niño para participar con su redoble en las batallas y callábamos su muerte (...).
Sobre Manuel Belgrano había una lectura que hablaba de que el general, en su lecho de muerte, le regaló su reloj al médico que lo atendía en Buenos Aires porque no tenía dinero para pagarle... y mi hermanita volvía a llorar. Entonces cerrábamos el libro de lectura y pasábamos a contarle a mamá otras cosas que nos había enseñado el maestro (...)
San Martín, por ejemplo, para garantizar nuestra libertad decía que había que terminar con los ejércitos españoles en toda América y por eso propuso iniciar dicha campaña libertadora en los territorios hermanos de Chile y Perú (...)
Pero para poder cruzar los Andes necesitaba mucho dinero y como sus enemigos nacionales no lo querían ayudar, se hizo nombrar gobernador de Mendoza y entonces sí, con impuestos y donaciones pudo armar un ejército con gauchos, indígenas y gente dispuesta a apoyar la epopeya emancipadora. Y tuvo éxito,... pero no mucho agradecimiento de los porteños".
Nuestro maestro insistía en que la Patria es de todos los que vivimos en este territorio tan vasto, que va desde Jujuy hasta Tierra del Fuego, las islas Malvinas y la Antártida Argentina. Y que todo,... la tierra, el agua de los mares y de los ríos, los montes y los árboles, las llanuras con sus campos y sus animales, todo, todo, representa un Bien Común.
Después, siendo un poco más grande pero todavía jovencito, descubrí también que la Patria era el pasado, el presente y el futuro. Y que, si bien festejamos a nuestros héroes, nosotros igualmente podríamos llegar a serlo algún día si tenemos grandes ideales y la fuerza interior para lograrlos.
Pero para ello tenemos que estar todos juntos, en las propuestas y en las acciones. Y si esto pudiera concretarse... ¡Cómo no quererte Patria si eres nuestra madre! ¡Ah! Me olvidaba, aquellos encuentros en la cocina de mi casa, los cerraba mi hermanita diciendo: "La Patria es como vos, mamá". Y todos reíamos.
Aclaración
El 25 de mayo se celebra el Día de la Patria en Argentina en conmemoración de la Revolución de Mayo ocurrida en 1810. Esta fecha histórica marcó la conformación de la Primera Junta de Gobierno, tras la destitución de virrey español Baltasar Hidalgo de Cisneros. Fue el primer gobierno patrio autónomo y contaba con nueve integrantes.
Los otros miembros de esta primera junta patria, además de los nombrados en aquel recuerdo de la infancia, eran Juan José Paso, Juan José Castelli, Miguel de Azcuénaga, Manuel Alberti, Domingo Matheu y Juan Larrea.




