Liam Payne falleció el 16 de octubre de 2024 en Buenos Aires, sin haber redactado un testamento, lo que implica que su patrimonio será distribuido según las leyes de sucesión intestada del Reino Unido. Estas leyes establecen que, en ausencia de un cónyuge sobreviviente, los hijos del fallecido son los herederos legales.


































