Aarón González, el dueño de una fábrica de pastas fue hallado muerto y enterrado en el patio de la casa de un empleado en la ciudad de Dolores, provincia de Buenos Aires, luego de que un amigo de la víctima haya denunciado que no tenía novedades de él desde hace un mes y medio y que días atrás recibió extraños mensajes por WhatsApp.


































