Usar monopatín eléctrico en Santa Fe es una alternativa de movilidad en pleno crecimiento, pero también exige conocer una normativa rigurosa. Con sanciones que parten de los $323.000 por no llevar casco y el eventual traslado del rodado al Corralón Municipal, los usuarios se enfrentan a controles viales estrictos y a ciertos aspectos reglamentarios que aún aguardan su plena implementación.




































