George Russell tuvo dos carreras en Bakú. En la primera pudo imponer su velocidad, alejarse de sus perseguidores y construir una diferencia que llegó a los 11 segundos. En la segunda debió sostener la punta con Max Verstappen detrás, sin margen para equivocarse. Los autos de seguridad borraron la ventaja, pero no alcanzaron para quitarle una victoria que terminó de asegurar por apenas 0s196.





































