El episodio ocurrido en Suzuka no solo generó debate dentro de la Fórmula 1, sino que además aceleró una serie de modificaciones reglamentarias que comenzarán a implementarse desde la próxima competencia, en Miami. El impacto, de 50 G contra las barreras en el ingreso a la curva Spoon, encendió una señal de alerta en la FIA, que ya venía siguiendo de cerca este tipo de situaciones.
































