“Entre enero y junio, el Sector Público Nacional (SPN) registró un superávit primario de 0,6% del PIB y un superávit financiero de 0,1% del PIB, respectivamente”. Así lo reveló el ministro de Economía, Luis Caputo, en su cuenta de la red social X.
Subsidios energéticos, jubilaciones y protección social se llevaron más porciones del presupuesto. Cayeron los ingresos tributarios y no tributarios. Se redujo considerablemente el superávit primario y financiero. Fuertes recortes en las transferencias a las provincias.

“Entre enero y junio, el Sector Público Nacional (SPN) registró un superávit primario de 0,6% del PIB y un superávit financiero de 0,1% del PIB, respectivamente”. Así lo reveló el ministro de Economía, Luis Caputo, en su cuenta de la red social X.
“En junio, un mes de alta estacionalidad en el gasto primario, el SPN registró un déficit primario de $696.843 millones y un déficit financiero de $1.024.891 millones, con un pago de intereses netos que ascendió a $328.049 millones”, reconoció el titular de Hacienda.
Advirtió que “el resultado fiscal se encontró influido tanto por los menores ingresos asociados a la postergación del pago del Impuesto a las Ganancias para personas humanas como por la estacionalidad vinculada al pago de aguinaldos”.
Para el ministro, “el orden en las cuentas públicas es un pilar fundamental del programa económico, que se alcanzó a través de una fuerte reducción en el gasto público y ha permitido una baja de impuestos nacionales acumulada desde 2024 equivalente a casi 3% del PIB”.
Más allá de los resultados consistentes con las políticas oficiales, los números reflejan también las dificultades. En junio, los ingresos totales del Sector Público Nacional no Financiero sufrieron una contracción real interanual del 8,5%.
Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal reveló que esta caída generalizada encuentra sus causas en un doble frente: por un lado, los ingresos tributarios experimentaron un fuerte descenso del 8,8% en términos reales, y por el otro, los ingresos no tributarios acompañaron la tendencia a la baja con una merma del 2,9%.
Si se amplía la lupa a los primeros seis meses del año, los ingresos totales acumulan una variación real negativa del 5,0% frente al mismo período de 2025. Durante este semestre, el desplome del 6,6% en los ingresos tributarios fue tan pronunciado que logró opacar por completo el importante repunte del 15,9% real que habían mostrado los ingresos no tributarios.
El desequilibrio entre lo que entra y lo que sale de las arcas del Estado tuvo un impacto inmediato en la foto del mes. El superávit primario de $1.055.739 millones (a valores constantes) que se había celebrado en junio de 2025, se esfumó para transformarse en un déficit primario de $696.843 millones en junio de 2026.
La situación se agudiza al incorporar los compromisos de deuda. Con un gasto en intereses que subió un 2,7% interanual, el resultado financiero del mes arrojó un rojo de $1.024.891 millones, revirtiendo también el resultado positivo que se había registrado doce meses atrás.
De todas maneras, en conosnancia con lo anticipado por el ministro, los números todavía se mantienen en terreno positivo, aunque con luces de alarma: el superávit primario acumulado cayó un 26,9% real interanual, mientras que el superávit financiero se derrumbó un 61,5%.
Un dato que subraya la fragilidad fiscal es que, si se excluyeran los ingresos extraordinarios obtenidos por privatizaciones, el superávit primario semestral hubiese caído un 37,6% y el financiero un alarmante 88,7%.
Subsidios y jubilaciones al alza marcaron la dinámica del gasto fiscal. A contramano de la sequía de recursos, en junio el gasto primario nacional registró una suba real del 3,1%. Sin embargo, el comportamiento hacia el interior del Estado fue altamente heterogéneo: de los 16 componentes del gasto, 7 crecieron y 9 sufrieron recortes.
Siempre de acuerdo al análisis del centro de estudios que dirige Nain Argañaraz, las causas de la suba del gasto se explican fundamentalmente por una explosión en las transferencias para tarifas y ayudas sociales. Los incrementos más agresivos se vieron en:
Subsidios a la Energía: Un aumento sideral del 125,4% interanual
Subsidios al Transporte: Un salto del 53,8%
Asignación Universal para la Protección Social: Una suba del 13,1%.
Jubilaciones y pensiones: Al ser el rubro de mayor peso (representa el 52,7% del gasto total), su aumento interanual del 5,4% tuvo un impacto sustancial en las cuentas globales del mes.
Provincias y salarios públicos retrocedieron en el peso del gasto público nacional. Para intentar compensar los rubros en alza, la motosierra oficial apuntó a otras áreas sensibles. Los principales damnificados en junio fueron las provincias, que sufrieron un desplome del 63,9% en las transferencias corrientes y del 43,7% en los gastos de capital (obra pública).
demás, el apartado "Otras funciones" fue llevado a cero, con una caída del 100%. Finalmente, el gasto salarial, que representa el 12,4% del gasto primario, evidenció una fuerte baja interanual del 10,0%, un fenómeno que el informe atribuye tanto al deterioro del poder adquisitivo del salario real frente a la inflación como al recorte en la planta de personal.





Quini 6: Lotería de Santa Fe reprogramó el sorteo
De la épica de Messi a la furia británica por las Malvinas: así reflejó el mundo la clasificación de Argentina a la final
La agresión de Bellingham a Barco y la rápida reacción de Otamendi
Qué decía el "machete" que llevaba el arquero de Inglaterra para una posible definición por penales ante Argentina
En vivo: así cotiza el dólar hoy, jueves 16 de julio, en Argentina