La ciudad de Frutal, en el interior del estado de Minas Gerais, quedó conmocionada por un caso que volvió a unir dos crímenes en una misma historia. Marcos Antônio da Silva Neto, de 19 años, está acusado de haber matado a Rafael Garcia Pedroso, el hombre señalado como autor del asesinato de su madre, Glauciane Cipriano, ocurrido en 2016.



































