Cae suave esta minúscula partícula de agua. Blanca, fría, silenciosa, junto a otra y otra y otra; infinidad de chispas congeladas, espuma de un mar invertido. El bosque se viste de novia con esa pureza que perturba el aire. Creo, (yo siempre creo), que el amor es un oficio minucioso, elabora pequeños artificios para la felicidad sencilla.



































