Caían los primeros bloques de ladrillos casi centenarios de La Casona de barrio Sur, cuando Laura D’Andrea daba la entrevista para El Litoral. Visiblemente emocionada, los recuerdos se amontonaban en forma de lágrimas que le aguaban los ojos. Su voz temblaba como el piso, cada vez que la retropala desgarraba un pedazo de la histórica casa.


































