Sentir un mareo repentino es una experiencia común. A veces aparece al levantarse de la cama, después de varias horas sin comer o en medio de un día agotador. La sensación puede durar apenas segundos, pero alcanza para generar preocupación. Especialistas señalan que, en muchos casos, los mareos leves están relacionados con hábitos cotidianos y no necesariamente con enfermedades graves.


































