Las emociones intensas, como una alegría extrema, una tristeza profunda o una situación de mucho estrés, pueden tener un impacto directo sobre el sistema cardiovascular. Aunque muchas veces se habla del “corazón roto” como una expresión emocional, existe una condición médica real conocida como síndrome de Takotsubo, que puede provocar síntomas similares a los de un infarto.
































