El índice de salarios que publicó este lunes el INDEC mostró que en marzo subió 3,4% mensual y 36,4% interanual. En el acumulado del primer trimestre, el aumento fue de 8,6%.
El índice publicado este lunes mostró una suba mensual promedio de 3,4%, en línea con el IPC del mes. Sin embargo, la lectura desagregada, volvió a reflejar una brecha de los formales con la inflación medida por el nivel general de precios.

El índice de salarios que publicó este lunes el INDEC mostró que en marzo subió 3,4% mensual y 36,4% interanual. En el acumulado del primer trimestre, el aumento fue de 8,6%.
El promedio esconde una dinámica desigual entre sectores: el privado registrado avanzó apenas 2,1% en marzo y acumuló 5,9% en el año, mientras que el sector público subió 5% en el mes y 9,4% en el trimestre; y el privado no registrado, 4,7% y 14,3%, respectivamente.
Así, el tercer mes del año dejó una mejora nominal promedio que empató a la inflación mensual, pero no logra equiparar el deterioro acumulado. Además, al interior del mercado laboral formal, que es donde el Gobierno busca mostrar mejoras, el salario volvió a moverse por debajo del costo de vida.
Tomando como referencia el 9,4% de inflación acumulada en el primer trimestre del año medida por el IPC, el promedio general de ingresos quedó detrás. El que más lo sufrió fue el registrado que subió solo 7%, y particularmente, el sector privado formal que apenas llegó a 5,9%.
El informe de INDEC resumió que “en marzo de 2026, el índice de salarios se incrementó 3,4% mensual y 36,4% interanual” y que “el crecimiento mensual se debe a subas de 2,1% en el sector privado registrado, 5% en el sector público y 4,7% en el sector privado no registrado”. El cuadro deja ver qué sectores empujaron el promedio y cuáles siguieron más rezagados.
En otras palabras, el empate contra la inflación mensual no fue homogéneo. Mientras el salario privado registrado quedó por debajo del 3,4% de marzo, el sector público y el no registrado empujaron el índice total hacia arriba. De ahí que el dato general, se presente con menor caída que lo que realmente muestra la composición interna.
Mirando al trimestre, el INDEC señaló que “el índice de salarios acumuló una suba de 8,6% respecto de diciembre del año previo, debido a aumentos de 5,9% en el sector privado registrado, 9,4% en el sector público y 14,3% en el sector privado no registrado”.
El dato más incómodo para la marcha del poder adquisitivo volvió a estar en el sector privado formal. No sólo subió menos que la inflación de marzo, sino que además quedó varios escalones por debajo en el acumulado del año. Leyendo la serie completa, ya son siete meses consecutivos perdiendo frente al nivel general de precios, en un contexto donde el consumo masivo todavía no termina de reaccionar.
En la comparación interanual también hubo matices fuertes. El índice general de salarios mostró una suba de 36,4%, por encima del 32,4% de inflación interanual mencionada en la información complementaria. Pero otra vez el número agregado disimula diferencias: el privado registrado avanzó 27,5%, el público 29,6% y el no registrado 74,4%. Es decir, los dos segmentos registrados siguieron por debajo del IPC anual y el único bloque que quedó claramente arriba fue el informal que es sabido tiene una medición distinta.
El informe también abre el dato del sector público. En marzo, el subsector público nacional tuvo una suba mensual de 5,8% y una variación acumulada de 8,6% respecto de diciembre; el provincial, en tanto, avanzó 4,7% en el mes y 9,7% en el trimestre. En la comparación interanual, las mejoras fueron de 24,4% y 31,8%, respectivamente.
Hay además una aclaración metodológica importante para leer el dato sin sobreactuarlo. El INDEC recuerda que el componente del sector privado no registrado “tiene un rezago de cinco meses”, porque se construye a partir de la Encuesta Permanente de Hogares. Por eso, aunque el informal aparece como el gran ganador del cuadro, la lectura requiere más cautela que en los segmentos registrados.




