El consumo no repunta y las pymes están cada día más comprometidas
Casi 7 de cada 10 empresas no accede al crédito bancario para financiarse y debe recurrir a sistemas alternativos. La licitación perdida por Techint puso el foco en el impacto de las importaciones chinas sobre el sector metalúrgico regional.
El consumo no repunta y las pymes están cada día más comprometidas
Los resultados del programa de destrucción productiva inducido por el gobierno nacional que avanza sin pausa y cada vez con más prisa afectando cada semana que pasa a nuevos sectores industriales y de servicios, en particular del entramado pyme y del sistema científico -tecnológico, muchas de ellas de nuestra región, se han visto reflejado los últimos días en los resultados de relevamientos que han hecho entidades del sector y organismos estatales que muestra un acelerado deterioro de los niveles de producción y consumo, uso de la capacidad instalada y expectativas empresarias.
Con la disputa por la provisión de los caños para el gasoducto de 500 kilómetros entre Vaca Muerta y Río Negro que perdió Techint a manos de una empresa india, una bomba que detonó en el corazón del empresariado nacional y que va a derivar en un pedido de investigación por presunta competencia "desleal", esconde el deterioro acelerado de las capacidades productivas nacionales por la apertura indiscriminada de las importaciones que sobrevive detrás del gigante siderúrgico argentino y principal jugador mundial del sector.
Las decisiones de política económica que toman los gobiernos nacionales afectan a grandes empresas pero sobre todo impactan con mucha fuerza sobre muchas pymes de nuestra región que son proveedoras de infraestructura y servicios para las grandes inversiones que se han realizado en el país años anteriores, sobre todo en sectores vinculados con la minería y la energía en Vaca Muerta, y que son hoy las únicas que muestran alguna dinámica.
Uno de los ejemplos que ponen en el sector para graficar el momento que están atravesando es el aumento de la importación de estructuras chinas que en 2023 fue de 25.000 toneladas -aproximadamente un tercio del mercado- mientras que los otros dos tercios estaba en manos de las fábricas nacionales. Hoy la importación creció a 32.000 toneladas mientras que la producción nacional cayó severamente, aún en un contexto donde se anuncian inversiones importantes, porque el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) se los permite casi sin límites.
Un informe de la consultora Equilibra muestra que de 55 sectores relevados. solo 19 lograron expandirse mientras que los otros 36 retrocedieron. Para arriba fueron la energía, el agro y la economía del conocimiento mientras que la industria, el comercio y el turismo cayeron con fuerza. De los que produjeron menos, 20 sectores componen de la actividad industrial y 16 de esos 20 sectores perdieron mercado frente a productos extranjeros: Ropa, telas e hilados; Zapatos y carteras; Muebles, juguetes y artículos recreativos; Autos, camiones, neumáticos y plásticos; Herramientas, maquinaria industrial, e instrumentos médicos y Computadoras, entre otros.
En las últimas horas la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) publicó el Indicador de Competitividad y Acceso al Financiamiento ICAF 2025, elaborado por FinanCAME, donde relevó que el 66,9% de las Pymes no había logrado acceder a ningún tipo de financiamiento en los últimos meses de 2025, donde el 50% de las Pymes enfrenta requisitos difíciles de cumplir para financiarse, mientras que más de la mitad desconoce las alternativas disponibles fuera del crédito bancario.
Por su parte el presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), Daniel Rosato, pidió al Gobierno una redefinición del programa económico ante la “crisis sin fin que generó en el sector productivo nacional”, advirtió que por este camino el país se dirige a un “equilibrio bajo y socialmente regresivo” que profundizará el cierre de empresas y la caída del empleo para el año 2026.
Rosato señaló que la pérdida de puestos de trabajo registrados superó los 300.000 desde el inicio de la actual gestión y afirmó que “la estabilidad lograda por el Gobierno se parece mucho a la paz de los cementerios”, por las caídas en la producción y venta en todo el país.
De hecho, de acuerdo con el Indicador de Confianza Empresarial que elabora el Indec, la persistente pérdida de poder adquisitivo que se refleja en una demanda interna insuficiente es señalado por más de la mitad de los empresarios como el principal obstáculo para aumentar la producción, seguido por Competencia de productos importados (11,4%), y demanda externa insuficiente e incertidumbre económica (6,3%).