La moda continuará moviéndose entre dos universos que parecerían opuestos: la comodidad extrema y la sofisticación clásica. En ese punto de encuentro surgirá una de las tendencias más fuertes del 2026: la sastrería deconstruida. Se tratará de una reinterpretación del traje, pero lejos de las estructuras rígidas, las hombreras marcadas y las siluetas estrictas que dominaron otras décadas.





