Desperté y abrí los ojos… Un minuto antes del fragor del reloj. Me detuve, como siempre en lo soñado, buscando pistas. Lo descarté al instante, hoy resultaba vano. Más vano que de costumbre. Pensé en ellos, como a diario. ¿Dónde andarán? ¿Cómo habrán amanecido? ¿Solos o con sus parejas? Parejas desconocidas... vidas desconocidas.



































