También por parte del bloque peronista, Jorge Capitanich, formuló una crítica más técnica que su compañero de bancada. Sostuvo que una ley sobre sociedades automatizadas sólo podría ser constitucionalmente válida si preserva legalidad, razonabilidad, igualdad, defensa en juicio, tutela judicial efectiva, derecho de propiedad, reparación de daños, control fiscal, prevención de lavado, protección de consumidores, datos personales y responsabilidad patrimonial. “Sin beneficiario final identificado no hay operación válida”, planteó. Además, pidió representante legal humano, domicilio constituido en Argentina cuando opere localmente, patrimonio mínimo de garantía, seguro obligatorio en actividades de alto riesgo, auditoría técnica, contabilidad trazable, prevención de lavado, conservación de evidencia algorítmica y revisión humana significativa.