Las manos hablan de nosotros. Están expuestas al frío, al calor, al agua, a los productos de limpieza y al paso del tiempo. Pero muchas veces son las uñas las que primero muestran que algo cambió. Si se rompen apenas crecen, se parten en capas o presentan una textura diferente, es normal preguntarse si se trata de un problema estético o de una señal de alerta. La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, las uñas frágiles tienen solución cuando se identifica la causa.




































