En la ciudad, hay unos 60 grupos familiares con algún niño o niña que están en situación de mendicidad, es decir, que realizan algún tipo de actividad vinculada a la subsistencia en la calle -no sólo pedir limosna, sino también vender informalmente flores o bolsas de residuos, por ejemplo-. Esos menores están acompañando a algún adulto o realizando ellos mismos esas tareas.




































